ESTOCOLMO LOW COST

Dulces típicos de Estocolmo
HISTORIA DE VIAJES GASTRONÓMICOS

Hicimos escala en Estocolmo y disponíamos de un total de 10h entre vuelo y vuelo. Muchos de nuestros amigos nos recomendaron “¡No salgáis que todo es muy caro!” pero ¿cómo íbamos a perdernos la oportunidad de ver algo de esta magnífica ciudad?
Dejamos el equipaje en el aeropuerto (5€ por las dos maletas). Salimos y cogimos un bus que en 35 minutos y menos de 20€ (ida y vuelta), te lleva al centro de la ciudad. Una vez allí, nuestra pregunta era; ¿cómo hacemos un foodie tour en escasas horas? No teníamos ninguna guía, ¡pero encontramos puntos de información turística en cada esquina!



Paramos a desayunar en un encantador lugar vegano con productos orgánicos (café y snack por menos de 5€ cada uno). Las paradas en los lugares cerrados son muchas, ¡debido al frío! Hay muchas cafeterías y panaderías que ofrecen snacks dulces y salados a precios bastante razonables. El casco histórico es una red de callecitas pequeñas, típicas de una isla, pero sin serlo. Alrededor, edificios históricos; el Ayuntamiento con una arquitectura majestuosa y muchos senderos verdes. La atmósfera es muy tranquila y relajada, como el agua que pasa a nuestro lado y debajo de los puentes.
Compramos salmón ahumado, pan y rollos de cardamomo (hay muchos productos de pastelería y panadería típicos) en un mercado histórico en el centro y 'picoteamos' en los mil lugares de gastronomía que hay por dondequiera que vayas. El salmón es un de los productos nacionales del paíse, se suele cocinar en formato gravlax o 'a la escandinava'. El vocablo gravlax procede del sueco y significa enterrado, esta palabra está relacionada con la forma de preparar el salmón que antiguamente tenían por esas tierras. En el medievo este pescado lo elaboraban enterrándolo bajo tierra y añadiéndole eneldo, enebro y una marinada con sal y otros ingredientes, lo envolvían en pieles de animal y lo dejaban hasta que el pescado sufría una fermentación. 
Normalmente no nos gusta ir a los centros comerciales, pero aquí vale la pena. Son lugares históricos (generalmente) con una gran selección gastronómica y muy buenos productos.
Nuestro plan para disfrutar de Estocolmo se acabó. Volvimos al aeropuerto, cenamos una ensalada DIY (Do it Yourself) por menos de 15€ entre dos y nos despedimos de esta breve pero intensa visita a la capital sueca!



Seguiremos viajando y descubriendo. Mientras, nuestros chefs animan los fogones de la capital condal con sus menús